Pacíficos, espirituales, románticos, extrovertidos y desinteresados, así llegaron los hippies en los años 60's. El movimiento comenzó con jóvenes que comenzaron un estilo de vida basado en la tranquilidad y la comunión con la naturaleza. Como lo dijo Carlos Alberto Montaner en la Revista Credencial, el lema de vida de los hippies era "hagamos el amor y no la guerra". Iban totalmente en contra de la cultura de la época, querían paz, consumían drogas, se preocupaban por el medio ambiente y la sociedad. Vestían con atuendos muy llamativos, llenos de colores y brillantes. La mayoría de los hombres se dejaban crecer el cabello, símbolo de suciedad y dejadez para muchos. Estos llegaron a vivir en sus propias comunas y así podían respirar un aire de "paz y amor". Los hippies fueron desapareciendo a través de lo años porque la comunidad, la economía y las preocupaciones los fueron alejando de sus ideales; además los idealistas fueron teniendo hijos, nietos y sus preocupaciones variaron. Los hippies fueron desapareciendo.
Ahora, para desgracia de muchas aquellas personas que no soportan a personas diferentes con otro estilo de vida, llegaron unos nuevos hippies, pero con diferentes ideales. Ya no era "hagamos el amor no la guerra" como lo cito Carlos Alberto Montaner, es "hagamos el amor y no la empresa". Estos personajes de ahora quieren una sociedad económicamente igual en la que no hallan ni ricos ni pobres, y si hay más pobres que ricos, que nos volvamos iguales. Esto, pienso yo, es un poco exagerado ya que soy de las que comparto diferentes opiniones y distintas maneras de pensar, siempre y cuando esto no le haga daño a nadie. Todos los seres humanos tenemos derecho a tener diferentes puntos de vista y si queremos pertenecer a un grupo con ideales, no lo critico, solo quiero sacar a flote que ningún ser humano puede pretender cambiar la vida de otro. Cada uno de nosotros tiene derecho a forjar y hacer lo creamos pertinente con la vida.
Así pues, comparto un poco más de algunos de los ideales de los hippies de antes.
jueves, 14 de agosto de 2008
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